agua 5b  Sabios de la antigüedad oriental observaron que todo ciclo consta de cinco transformaciones: AGUA, MADERA, FUEGO, TIERRA y METAL.

 

El otoño corresponde al elemento AGUA y se dice que es en este punto de las 5 transformaciones que muere y nace todo. Un punto de inflexión en el ciclo de un año que nos motiva al cambio si no nos adormecemos en una rutina de secuencias y hábitos.

 

Son días cortos en los que prevalece la oscuridad que nos indica interiorización, meditación, introspección, creación desde dentro para que cuando llegue la primavera salga de nuestro interior la más bella de las flores que hemos estado gestando en las noches largas.

 

Es sabido que nuestro entorno y nosotros estamos estrechamente unidos, así que al igual que en invierno, en silencio, las raíces de los árboles están absorbiendo la energía de las capas más internas de la tierra, nosotros podremos fluir más con la Naturaleza si seguimos su ejemplo.agua 2b

 

La iniciación de la vida está marcada por la necesidad y el impulso de vivir. El gozo de la existencia nos genera satisfacción interior, tranquilidad; o lo que más usamos: FELICIDAD.

El pensamiento oriental nos habla de que la felicidad se encuentra cuando dejas de poner empeño en la búsqueda. ¿Y por qué la buscamos? De fondo hay un miedo al sufrimiento, aunque tal vez el miedo a sufrir sea peor que el sufrimiento en sí.

La teoría de las cinco transformaciones observa que para cada estación corresponde un órgano y una víscera y que, cuando el ciclo anual pasa por la estación respectiva, estos están más activos, sensibles y vulnerables.

 

Al elemento agua le corresponden los riñones, la vejiga y los órganos reproductores. Cuando estos órganos están fuertes, prevalece el coraje, la valentía, la flexibilidad, el poder de adaptación y el espíritu de aventura. Pero cuando están débiles, la timidez, la indecisión y el miedo se instauran dentro de la persona. Aunque también puede precederle una emoción y esta influir en los órganos, por ejemplo, que un acto de coraje y valentía fortalezca los riñones o bien un miedo atroz los debilite.

No se nos debe escapar que hay muchos tipos de miedo. Desde los más escondidos como podría ser temer ser quien uno realmente es, hasta otros más abiertos (visibles) como el miedo a las alturas. Aunque en el fondo todos los miedos tienen un nexo común: el miedo a la muerte.

Es en los riñones donde se guarda la mayoría de nuestra energía vital y es por eso por lo que resulta de suma importancia su cuidado. Son órganos muy complejos, así como sensibles a cualquier cambio en la estructura química de la sangre y, en consecuencia, aquello que comemos altera significativamente su condición e integridad.

 

Alimentos fríos, como refrescos, helados, frutas tropicales, estimulantes, azúcar, solanáceas… debilitan los riñones y disminuyen la vitalidad sexual. El exceso de proteína animal y la sal también pueden crear problemas en estos órganos.

Para fortalecerlos es importante tener en cuenta que las legumbres son consideradas como alimentos por excelencia para los riñones, especialmente las azukis. En los cereales es el trigo sarraceno el que nos nutre la energía vital y potencia la vitalidad sexual. Las verduras del mar, las algas, que viven y se desarrollan en el elemento agua, contienen esta energía, particularmente la Kombu. En cuanto a las verduras terrestres, son las de raíz las que nos benefician más para fortalecer los riñones, la vejiga y los órganos reproductores, así como la bardana, la zanahoria, el nabo y la chirivía. Los peces más primitivos, como moluscos o mariscos, pueden ser de gran ayuda, siempre y cuando los comamos de forma moderada. También se puede usar más cantidad de condimentos salados, como la sal marina, la salsa de soja, el miso y el tekka.

agua 4bLa cocina de la abuela -y también el sentido común- nos invita a elegir métodos culinarios que generen más calor interior en la estación más fría: estofados largos, salteados largos, cocciones largas, preparados al horno, en la olla expres, los fritos…

Otra ayuda importante para aportarles calor es hacer compresas de jengibre y ponerlas en los riñones, tanto de medio preventivo como curativo. Quedando claro que es en invierno cuando debemos prestarles más atención, no nos olvidemos por ello que estos órganos nos acompañan siempre.